miércoles, 1 de junio de 2011

Un bar con "denominación" de origen


Prácticamente en frente de la londinense estación de Liverpool Street se encuentra un tradicional pub británico cuyo cartel anuncia que se llama "Dirty Dicks", que traducido así, a simple vista, significaría "Pollas Sucias". Aunque las ganas de buscar el doble sentido en español a todo lo que esté en otro idioma que dé pie a ello y el afán de encontrar curiosidades predominan en el momento en que se toma conciencia de la existencia de este sitio, finalmente uno se decanta -para bien o para mal- por informarse sobre el origen del nombre y la historia de este establecimiento.

Lo primero es que en el cartel no aparece o no se ve el apóstrofo entre la "k" y la "s"; y lo segundo es que Dick, que como sustantivo común alude al miembro viril, como nombre propio es la abreviatura de Richard. Por tanto, utilizando los escasos conocimientos de inglés y la casi nula capacidad de deducción, se puede concluir que el nombre del pub, el "Dirty Dick's", no está relacionado con dos o más apéndices masculinos faltos de higiene. Espero, por otra parte, que el desconocimiento de este hecho no lleve a muchos a entrar al bar sintiéndose identificados por su rótulo o, lo que es peor, a la búsqueda de lo que anuncia.

Según relatan en la web de este pub, comenzó a funcionar en el siglo XVIII registrado como el"Old Jerusalem". El nombre actual se puso en homenaje a un ferretero denominado Nathaniel Bentley -otras versiones dicen que se llamaba Richard- que tras la muerte de su prometida quedó tan destrozado que dice la leyenda que no volvió a limpiar en su negocio. La extravagancia de los británicos hizo que el sucio y desastroso taller de este hombre cobrara fama y se convirtiera en poco menos que en una atracción.

A su retiro en 1804 (murió cinco años después), el propietario de la vinatería "Old Port Wine Shop of Bishopgate" compró la particular colección de objetos del "Sucio Dick" -entre los que se encontraban los esqueletos de gatos muertos que se negó a recoger- y la expuso al público en un establecimiento que poco después decidió renombrar como "Dirty Dick's". Tras décadas en el pub y después de sobrevivir a la reconstrucción que se hizo del local en la segunda mitad del siglo XVII, los objetos fueron limpiados por los dueños en 1980, lo que no sé si los ha convertido en menos auténticos, pero sí en más presentables, como se puede apreciar.

Trajeados hombres de negocios, curiosos turistas que pasaban por allí y algún que otro dandy trasnochado fue lo que encontré allí un día de diario a media tarde. La mayoría de ellos bebían alguna de las diversas cervezas británicas que se venden en el pub en el que, por cierto, había una camarera española. Algo que, por lo que se ve, no es raro por allí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario